¿Qué es mejor, cambiar o reparar la luna agrietada?

¿Qué es mejor, cambiar o reparar la luna agrietada?

 

El parabrisas es el primer elemento protector que tenemos ante agresiones externas y es parte fundamental en la seguridad pasiva de nuestro coche. Como tal, tenemos que procurar mantenerlo en perfecto estado, no solo de limpieza sino también atender a cualquier grieta o picotazo que se pueda producir por gravilla o piedras proyectadas durante la conducción.

 

Según los resultados de las pruebas de crash test en diferentes vehículos, el parabrisas contribuye a que las deformaciones que se producen en el habitáculo durante una colisión o en un vuelco sean menores.
Además, la eficacia del airbag depende en gran medida de un parabrisas bien instalado.
Pero, ¿Qué es mejor, cambiar o reparar la luna agrietada?
En primer lugar debemos tener en cuenta que tenemos derecho a exigir a nuestra compañía aseguradora que sustituyan las lunas de nuestro Volvo en un taller oficial de confianza. Además hoy en día la mayoría de los seguros de coche cubren y no penalizan al final de año los cambios y reparaciones de lunas.

 

Un parabrisas puede ser reparado si:

  • El diámetro del picotazo no es mayor a los 15 milímetros, aproximadamente una moneda de 2 euros.
  • La rotura está situada a más unos 8 cm del borde del parabrisas.

 

Sin embargo, sí recomendamos cambiar el parabrisas cunado el impacto esté situado dentro del campo de visión del conductor, en una circunferencia de unos 30 cm. de diámetro con centro en nuestra vista. Esta zona de visión es fundamental, y tras una reparación podrían quedar latentes zonas con imperfecciones en el cristal que, cuando los rayos del sol inciden de forma directa, podrían producir un efecto distorsionante y de lupa.