Con el frio, el coche también sufre

Con el frio, el coche también sufre

Un caldo calentito, una mantita en el sofá, guantes y gorro… al igual que te proteges tú del frío, el coche también necesita sus propios cuidados para esta época del año en la que empieza a helar. ¿Qué cuidados? Os los contamos.

Si ves que con la bajada de las temperaturas a tu coche le cuesta un poco más arrancar, seguramente la causa sea que la batería está perdiendo capacidad por el frío. Es aconsejable recargarla al comienzo del invierno: En invierno, aquellas baterías que ya llevan unos cuantos años instaladas en el coche es muy frecuente que se descarguen de golpe y pierdan prácticamente la capacidad para recuperarse.

¿Sabes conducir con hielo? Es importante para no llevarnos sustos. Recuerda que el hielo y la nieve son cosas diferentes, por lo tanto hay que tener diferentes precauciones: el hielo es más peligroso. Conducir con placas de hielo en la carretera te obliga a conducir con suavidad y con el uso del pedal del freno aún más suave que el acelerador. Lo mejor para conducir sobre hielo es utilizar la marcha más larga posible, ya que de esta manera se transmite menos potencia a las ruedas motrices. Los giros de volante también deben ser muy precisos y suaves.

Si tu coche duerme en la calle debes tomarte más en serio el cuidado en estos meses de frío. Por ejemplo, la protección de los limpiaparabrisas: te aconsejamos poner un tapón de corcho para evitar que los limpias estén en contacto con la luna para evitar que la goma se endurezca y cuartee mucho antes de la cuenta por culpa de las heladas.

Ten cuidado con el agua, no llenes el circuito de refrigeración. ¿Sabes qué pasa cuando dejas una lata de refresco en el congelador? En el coche puede pasar lo mismo. El líquido refrigerante es a su vez anticongelante hasta determinada temperatura, pero con el uso va perdiendo propiedades.

El hielo puede llegar a tapar la ranura en la que se meten las llaves. Si te ves en esa situación, es mejor no forzarla porque podrás romper la llave. Utiliza agua caliente, alcohol o un secador. También es recomendable disponer de accesorios para el invierno, por ejemplo, una paleta de plástico para rascar la escarcha de la luna delantera.

Por último, pero no por ello menos importante, debemos comprobar que la calefacción funciona. El radiador de la calefacción es mucho más pequeño y es tremendamente fácil que obstruya por culpa de los residuos sólidos que flotan en el circuito del refrigerante.

¿El mejor consejo? Acudir a un taller de confianza para que realicen el mantenimiento del coche, una limpieza correcta y meticulosa del radiador de calefacción y de todo el circuito de refrigeración. ¡Te esperamos en Tibermotor!